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JOAN FÀBREGUES, LA LLAR DEL LLIBRE (Sabadell)
“En los últimos años ha aumentado el público femenino, sobre todo el adolescente”


Vicente Castedo

 

 


La llar del llibre, en Sabadell, es una librería centenaria. Abrió en 1902 y, en la década de los 50, la familia Fàbregues la compró al antiguo librero. Poco a poco, la librería se convirtió en un lugar de paso obligado en la ciudad. Ahora, con cuatro puntos de venta (entre ellos, uno especializado en libros de bolsillo y novedades, y otro en libros en lenguas extranjeras), y un amplio programa de actividades, La llar es una referencia en la vida cultural de Sabadell.




Todo empezó hace más de un siglo. Hagamos un poco de historia.

Efectivamente, La llar es una librería centenaria puesto que se inauguró en 1902, pero pertenece a nuestra familia desde 1957 que fue cuando mi padre le compró el negocio al antiguo librero que se jubilaba.

¿Cuándo te incorporaste a la librería?

Me incorporé a los 14 años, en el año 1970, pero seguí estudiando por las tardes.

Eres la segunda generación. ¿Puede decirse que La Llar es una librería familiar?

De hecho soy la tercera generación, ya que mi abuelo también fue librero y fue él el creador de La Llar del Llibre (Hogar del Libro durante el periodo franquista). Nuestras librerías pertenecen a nuestra familia, actualmente compuesta por mis cuatro hermanos accionistas y yo, que soy el mayor de cinco.


¿Se nace siendo librero?

En mi caso sí nací librero porque en mi familia tanto mi padre, como mi abuelo, como mis tíos eran libreros.
No sé si siempre quise ser librero pero las circunstancias me llevaron a ello y la verdad es que no me arrepiento.


La llar ha pasado por varios lugares y ha crecido. ¿Es necesario el cambio para adaptarse a cada momento?

Yo creo que es imprescindible. Si no hay cambio, innovación y adaptación a cada momento histórico y comercial, nos puede pasar que cuando haya dificultades (crisis, competencia, etc.) no estemos a tiempo de reaccionar, y el resultado puede ser catastrófico.

¿Qué otro cambios habéis hecho en los últimos años?

En el año 2011 y en plena crisis nos cambiamos de local (de la librería principal), ampliamos muchísimo el espacio de exposición y tuvimos especial interés en hacer un espacio agradable, con una iluminación cálida en el que nuestros clientes se sintieran a gusto. Según parece lo hemos conseguido.
También hemos incrementado mucho las actividades de carácter más cultural, como presentaciones de libros, cuenta cuentos, conferencias, etc.
Y hemos incrementado nuestra presencia en las redes sociales.


¿En qué se diferencia un librero de hoy a uno de antes?

Hoy día un librero tiene muchas más herramientas de consulta. Cuando no había ordenadores ni Isbn, los libreros tenían fama de tener todo el fondo en sus cabezas.
En las librerías había una diferencia sustancial respecto a lo que pasa hoy día y era que no había el exceso de novedades de los últimos años y los libros tenían una vida muy larga en los estantes.


¿Qué momentos especiales o satisfactorios recuerdas del tiempo que llevas como librero?

Yo creo que la mayor satisfacción para un librero es que te reconozcan el trabajo diario bien hecho.

¿Cómo ha contribuido La llar a dinamizar la actividad cultural en Sabadell?

Con actividades en la propia librería y también colaborando con otras instituciones privadas y públicas de la ciudad de Sabadell.

¿Cuántas Llar hay ahora y en qué está especializada cada una?

Actualmente tenemos 4 librerías. La Llar del Llibre -1(principal), que es general y generalista, con amplias secciones de literaturas, humanidades, libro técnico, infantil/juvenil, viajes, etc.
Otra a la que llamamos La Llar del Llibre “Didot”, especializada en libro de bolsillo y novedades, y que precisamente cumple 40 años el próximo mes de noviembre.
Una tercera La Llar del Llibre-Idiomes, dedicada totalmente a libros en lenguas extranjeras, tanto para aprendizaje como literatura en lengua original.
Y, por último, tenemos una cuarta librería desde hace 35 años en el centro comercial Baricentro, La Llar del Llibre-Baricentro, también general y generalista.


¿Cuál es vuestro público y cómo ha evolucionado?

Nuestro público sigue siendo el mismo de siempre, pero lo que si hemos notado estos últimos años es un incremento de público femenino y en especial de chicas adolescentes. Y también el público infantil, acompañado de padres y abuelos.

¿Qué actividades hacéis para atraer a estos nuevos y jóvenes lectores?

Aparte de los clásicos cuenta cuentos, organizamos visitas guiadas a la librería por parte de las escuelas, un club de lectura para adolescentes….

¿Cuáles destacas para estos meses?

Sobre todo estas visitas de los más pequeños. Nos hace especial ilusión el club de lectura para jóvenes.


¿No es mucha responsabilidad estar a cargo de un nombre con más de un siglo de historia?

Pues sí, pero no tanto por el siglo de historia sino por poder seguir abriendo cada día y dando el servicio adecuado a nuestros clientes.


¿Qué hace especial a La llar del Llibre?

Yo creo que la combinación del trato familiar y tradicional y la incorporación de las nuevas herramientas tecnológicas.

¿Cómo ves el futuro de La Llar?

Pues creo que no será fácil seguir adelante pero, con esfuerzo y haciendo los cambios que requieren el mercado y la sociedad de hoy, vamos a conseguirlo.

¿Y el de las librerías?

Tal como ya empezó hace algún tiempo, irán cerrando las que no se pongan al día y quedarán unas pocas que trabajen y estén en renovación constante.

¿Algo para celebrar y algo de lo que preocuparse?

Aunque parezca un contrasentido, celebrar que parece que vamos saliendo de la crisis y recuperando clientes. Y preocupación, la debilidad de la demanda y los bajos índices de lectura.

¿Qué libro nos recomiendas para este otoño?

Un libro de un autor húngaro, Szilárd Borbély titulado ‘Los desposeidos’ y publicado por Mondadori.

Szilárd Borbély (1964-2014) nació en Fehérgyarmat, un pueblecito en la frontera noreste de Hungría. Fue poeta, profesor universitario, traductor y narrador, su obra recibió numerosos reconocimientos. Sus textos reflexionan sobre la soledad, la pérdida, el trauma y la memoria de los pueblos, unas condiciones con las cuales convivió íntimamente durante su infancia. Borbély murió (se suicidó) en 2014 a los 50 años, poco después de recibir el premio Mészoly Miklas-dijat por su novela ‘Los desposeídos’.

En un pueblecito fronterizo de Hungría un niño de once años tirita de frío y hambre. Su familia esta estigmatizada y marginada por culpa de un pasado, la persecución de los judíos, del que no se puede hablar. El niño se evade del ambiente opresivo que lo envuelve gracias a su interés por los números primos.

La mirada transparente del niño reconstruye la historia de esta familia y la de Hungría a mediados del siglo XX, traumatizada por la Segunda Guerra Mundial, el hambre, las colectivizaciones y el regreso de los supervivientes de los gulags.

Narrada con dureza, la novela nos enfrenta con el sufrimiento de los que viven excluidos de la sociedad y atrapados en una situación desesperada.

‘Los desposeídos’ son  aquellos que no tienen nada, a quién se les niega hasta la dignidad.


 

 



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JOAN FÀBREGUES, LA LLAR DEL LLIBRE (Sabadell)
“Trato familiar y uso de las nuevas herramientas tecnológicas”
Joan Fàbregues
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