Nuestro sitio utiliza cookies.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso.


+català   +galego   +euskara   +english  
Pedro González Librería Hipérbole (Ibiza)
"¿CRISIS? PREFIERO HABLAR DE FUTURO"


Hace treinta años, en un callejón de un hermoso lugar del Mediterráneo llamado Ibiza, se inició un diálogo entre el libro y los habitantes. Lo que un grupo de amigos comenzó de forma modesta fue creciendo, con trabajo duro y mucha ilusión, hasta convertirse en un refugio cultural.

Quienes hacen Hipérbole cuidan el fondo y pretenden trasmitir la pasión por los libros con presentaciones, talleres, coloquios y jornadas literarias. Su última propuesta es Districte Hipérbole, un nuevo espacio multicultural donde literatura, restauración y arte se dan la mano. 





¿Cuándo te incorporaste a Hipérbole?

Entré a trabajar en marzo de 2007. De ser un simple lector pasé a recomendar a diario los libros que me habían marcado, algo que disfruto muchísimo. Sin plantearme nunca la idea de ser librero, encontrar un lugar como Hipérbole y a una figura como Julián, ha marcado lo que soy en la actualidad y lo que deseo ser como profesional.


¿Qué queda y qué ha cambiado en 25 años de historia?

Hipérbole comenzó siendo una pequeña librería literaria en un callejón de Ibiza para luego convertirse en un espacio multicultural que sigue soñando con llegar a cualquier rincón de la isla. Atrás quedan los años donde nos hacíamos un hueco en el panorama escolar con el libro de texto y los primeros actos culturales como las jornadas de inglés o del libro en catalán. Ahora seguimos relacionados con los centros educativos a pesar de la crisis del libro escolar y avanzamos desde hace años en la construcción de un espacio cultural que trasciende lo que es una simple librería. Quedan los sueños, algo que siempre hemos llevado en la mochila, y el trabajo que iniciaron Jacinta y Julián y del que somos herederos y por lo que cada día abrimos las puertas de la librería para llevarlo a cabo. Su lucha es la nuestra. Sin Julián, Librería Hipérbole y ahora nuestro nuevo espacio Districte Hipérbole, no hubiesen sido posible.


¿Qué es Hipérbole?

Hipérbole y ahora Districte Hipérbole, son dos espacios multidisciplinares. Punto de encuentro, de reunión, de recomendaciones literarias, de charlas sobre libros, arte y cultura en general. Hipérbole es un grupo de compañeros que luchan cada día porque cada persona que entre en nuestros espacios se sienta a gusto y perciba el sabor y el olor de una buena historia. Cada libro es una vida y nosotros intentamos que sea sentida por nuestros vecinos. Hoy puede ser un libro recomendado, esta tarde un recital, mañana una mesa redonda. Lo que deseamos es que cada día haya una Hipérbole diferente, que el simple acontecimiento de entrar en nuestros espacios sea una experiencia y por eso luchamos a diario.


¿Cómo se mantiene una librería de fondo?

No distingo entre novedades y libros de fondo. Solo hay libros y los que me hacen sentir cosas son los que tienen más papeletas para formar parte de las estanterías o de las mesas y escaparates. No hay librería sin literatura universal, sin las grandes obras maestras de la literatura. Hay títulos que son innegociables, que siempre están y estarán en Hipérbole, no solo en el interior, también en los escaparates. Hay que estudiar los catálogos, descubrir autores y obras, editoriales y contactar con ellas, mantener un diálogo fluido y cercano. Un ejemplo: nada más entrar en Hipérbole lo primero que hice fue buscar Los hermanos Karamazov; este título es el símbolo de lo que para mí es una librería. Siempre habrá un hueco para esta maravilla u otras similares y eso nada lo va a cambiar.


¿Cómo se mantiene una librería al día?

Trabajando mucho los catálogos, conversando con los editores, conociendo a tus lectores e intentando sorprender a diario. Eso de programar cada cuánto se cambia una mesa, un escaparate, me trae sin cuidado. Cada día es diferente. Una mañana te levantas pensando en Dickens y le montas una mesa, por la tarde piensas en los tebeos y creas un escaparate; me encanta pillar con el paso cambiado al cliente. Otra cosa más racional es mantenerse actualizado con los procesos. Adoro ese puntito anárquico que tiene ser librero.


¿Se necesita tener un gran volumen de libros para sobrevivir?

Un amigo librero al que quiero, me dijo una vez, “ante la crisis, fondo”. Estoy totalmente de acuerdo. No se trata ya de la cantidad de libros, sino de la calidad de estos y la personalidad de la librería en torno al catálogo que ofrece. Si crees en tus estanterías, si luchas por los títulos que tienes y proyectas esa confianza y amor por lo que crees, es más fácil salir adelante. Los títulos superventas son dos al año, se publican miles y hay millones de títulos de fondo. Lo importante es pensar qué es lo que prefieres. ¿Vender cien ejemplares de un título cuyo trabajo por parte del librero es escaso? ¿O vender cientos de títulos diferentes que se identifiquen con lo que eres como librero y librería? Yo lo tengo claro. Es importante no solo recomendar, sino conocer a tu público; mantenerte activo en cuanto a los procesos internos, el programa informático actualizado, utilizar las herramientas -que son muchas- a nuestro alcance y difundirlas entre nuestros clientes. No dejar de crecer en ese sentido y mantenerse al día.


¿Se acaba la crisis?

¿Crisis? Han sido años muy duros para los libreros, han cerrado librerías pero a la vez han nacido nuevos proyectos que se van consolidando. Hablar de crisis en este sector es algo recurrente, no solo desde 2008. Prefiero hablar de futuro, de un grupo de librerías fuertes y unidas que se sobreponen a situaciones difíciles y apoyan a otras que nacen o que lo están pasando mal. Ese es otro de nuestros trabajos. Lo que le sucede a una librería de cualquier región, a mí me influye y eso tiene que salir de forma natural. Necesitamos apoyarnos, avanzar unidos y luchar por nuestro oficio. Somos algo especial y diferente y tenemos que demostrarlo.


¿Ha cambiado el cliente en estos años?

Ha cambiado en algo que en mi opinión es importante. Vivimos en el aquí y ahora, no tenemos tiempo para nada y leer requiere un esfuerzo y un espacio no solo temporal, sino físico. Una calma y un entregarte a ti mismo que parece querer desaparecer entre el ruido de la calle. Eso daña a la lectura. Recuerdo el primer capítulo de la maravillosa Si una noche de invierno un viajero, de Italo Calvino. Eso es la lectura y si no eres capaz de sentirla así, mal vamos. Nosotros debemos transmitir lo que Calvino explica en ese primer capítulo para intentar recuperar lectores. Otra cosa importante es el cambio de las librerías. Ahora utilizamos los espacios de muchas maneras y añadimos secciones no literarias como merchan, papelería o cine que complementan al libro y que ahora son muy atractivas para los clientes. En eso también se ha cambiado. Es importante adaptarse a esos gustos y recoger el guante y aprovecharlo para mantener la librería que uno sueña y ama.


¿Cómo conseguir una librería moderna?

Nosotros en nuestro Facebook mantenemos una imagen que no cambia y que contiene una frase que nace de nuestra filosofía. En la imagen de portada aparece un vaquero con el pañuelo sobre la cara al que solo se le ven los ojos desafiantes. Al fondo vemos una paisaje del Oeste y una frase de Billy el niño (la película): ”Los tiempos cambian pero yo no”. Partiendo de esa premisa, nos modernizamos de muchas formas pero siempre recordando que somos libreros y nuestro trabajo es vender libros. A partir de ahí también creas nuevos espacios como nosotros Districte, donde espacio libros, arte y restauración se unen para conseguir algo especial y sugerente pero nunca dejamos de recordar a Billy el niño.


¿Entran niños en la librería?

¡Sí!!! Y de las cosas más bonitas que le puede pasar a un librero es entablar una conversación con ellos sobre sus gustos libreros e intentar convencerles para que se lleven un libro o cuento particular. Es increíble cómo saben lo que quieren y lo duros que son cuando algo no les gusta. En Hipérbole montamos cuentacuentos, presentaciones y otros eventos en torno a ellos y pocas cosas son más increíbles que ver una librería llena de chavales gritándole a su personaje favorito.


¿Cuál es el papel de las librerías independientes?

Somos el libro. Representamos una forma de entender la literatura que nadie posee. Somos el nexo de unión independiente entre los autores y los lectores. No hay nada más, el resto es humo. Miramos a los ojos al lector, les ofrecemos nuestros sentimientos hacia una obra y estamos en contacto diario con ellos. El resto es algo abstracto que nada tiene que ver con los libros y la literatura.


¿El librero será prescriptor o no será?

¿Cuál es la diferencia? Prescriptor y librero es la misma cosa. No entiendo una sin la otra. ¿Algún librero ha leído un libro que le ha apasionado y no ha salido corriendo a recomendarlo?


¿Cómo mantener el espíritu?

Como librero independiente, cada libro que recomiendo es un trozo de mi vida, de sensaciones muy personales. Cualquier cliente que entre en Hipérbole sabe lo que se va a encontrar y también sabe que nuestras recomendaciones salen de muy dentro y eso tiene que mantenerse en cualquier librería independiente. Esto es un trozo de mí, si no te gusta tengo otros (parafraseando a mi amado Groucho). Luego están los actos, los eventos, todo lo que podemos crear en torno al libro y ahora, también, un buen café o una exposición y un ambiente único.


Dicen que hay menos novedades que hace un par de años, ¿siguen siendo demasiadas?

Jajaja, pues pensándolo bien, ¿qué tal si reducimos en un 75% las novedades? Total, creo que la literatura no se vería afectada en calidad si hiciésemos ese trabajo. Otra cosa es el negocio.

COMENTARIOS




Si no tienes cuenta de usuario, puedes registrate pulsando aquí
 
Pedro González  Librería Hipérbole (Ibiza)
No distingo entre novedades y libros de fondo
Vicente Castedo

LECTURAS QUE VIENEN

sepearador vertical
NOVEDADES

REVISTAS L